Mar
26
2008

Cómo no perder las cosas

Hay cosas en la vida que uno admite en cuanto a su personalidad. En mi caso, y con miedo a entrar en una larga lista, soy bastante colgado. Es por eso, y por ahí alguna razón por la que ahora capaz me esté olvidando que siempre ando perdiendo cosas.

A eso hay que sumarle que vivo prestando cosas y muchísimas veces las he perdido porque:

  1. No me acuerdo a quién se las presté
  2. No me acuerdo si es que la presté o la perdí por motus propio
  3. He reclamado cosas a personas que ya me la habían devuelto
  4. He reclamado cosas a personas que jamás les había prestado

Entonces un día me “iluminé” y dije: “Lucas, no puede ser que pierdas todo!”. Debía encontrar una solución ante el problema con el cual me estaba enfrentando. Acá entra la parte de mi personalidad freaky. Se que muchos verán esto y dirán, “este flaco tiene problemas”. Nada podría estar más cerca de la verdad.

Lo que me propuse fue armar una sencilla planilla dividida en dos secciones. Una sección es para las cosas que presté y la otra es para las cosas que me prestaron a mí y que tengo que devolver. Simplemente con unas columnas uno podrá fácilmente identificar que cosa le prestó a quién. El número de columnas es variable. Yo, por ejemplo, agregué una tercer columna para anotar observaciones. Esta columna la tuve que agregar por un hecho poco afortunado en el cuál me pareció pertinente anotar una pequeña leyenda para evitar futuras pérdidas. Sepan leer entre líneas. Je!

A continuación les muestro como está compuesta mi planilla, actualmente. Desde ya perdón si alguno de ustedes se siente expuesto al ser parte de la planilla actual.

Otro factor importante a tener en cuenta es la actualización de la planilla ya que de nada sirve tenerla desactualizada. En mi caso, y volviendo a mi colgadez, la actualizo ni bien realizo una transacción. Sino, no me sirve de nada.